Practicado con regularidad potencia todas las aptitudes físicas, flexibiliza la columna, tonifica los músculos, lubrica y fortalece las articulaciones activando el rejuvenecimiento general del cuerpo.
Favorece el aprendizaje de la alineación corporal, promoviendo hábitos posturales más saludables.
Relaja profundamente, desbloqueando y disolviendo las tensiones a nivel muscular, articular y nervioso.
Alivia tanto el dolor ocasional como crónico.
Calma los desequilibrios propios del sistema nervioso, insomnio, estrés, depresión, ansiedad, ira, desgano.
Serena la mente agobiada y estimula la autoobservación conciente.
Desbloquea y estabiliza las emociones, otorgando seguridad interna, autoestima y sentimientos de gratitud y alegría.
Desintoxica y purifica el organismo, tonificando y revitalizando todos los sistemas corporales.
Estimula los sistemas digestivo, circulatorio y linfático, lo que regula el metabolismo y fortalece el sistema inmunológico, agilizando la renovación celular.
Mejora la respiración y la incorpora de manera conciente aprovechando sus múltiples beneficios en la oxigenación del organismo.
La utilización de los aceites naturales protege la dermis de diversas afecciones, fortalece las fibras nerviosas, elimina la sequedad interna y otorga resistencia a los cambios climáticos.
Los aceites son fundamentales vehículos de limpieza y nutrición, desde la piel hasta las profundidades del cuerpo.
Despereza la capacidad de la autocuración propia de todos los seres vivos.
Moviliza y armoniza el cuerpo, la mente y el espíritu, acompañando su curación y la expansión de todas sus posibilidades.
Activa la fuerza pránica aumentando el flujo de la energía vital ya que desintoxica y relaja a la vez que nutre y tonifica todos los sitemas corporales.
Otorga un espacio de bienestar profundo, conectando la experiencia sensorial con el mundo interior personal. Activando la conciencia del cuerpo y de la propia existencia.